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La Izquierda Desnuda

Publicado: 2022-03-08


Puede llamar la atención que algunos peruanos que se consideran de izquierda y que marcharon indignados muchas veces contra Fujimori, que denunciaron las violaciones a los derechos humanos y la corrupción que cometía, ahora respalden a Putin. Ellos insisten en que la responsable de la invasión a Ucrania es la OTAN. Denuncian que Estados Unidos es el país que más invasiones ha cometido. Condenan las sanciones contra Rusia y señalan que a los europeos les preocupa el sufrimiento de los ucranianos porque son racistas y no les angustian los problemas de otros refugiados.

Supuestamente, ser antifujimorista implicaba defender los derechos humanos y rechazar la corrupción. ¿Cómo así terminaron respaldando a Putin, que es una versión empeorada de Fujimori? ¿No saben que la oposición rusa ha sido sistemáticamente perseguida? ¿No conocen los casos de periodistas asesinados o de las ONGs de derechos humanos hostigadas? ¿No saben lo que les ocurre a los Testigos de Jehová y a la población LGTBI? Probablemente sí, pero no les importa.

Lamentablemente, es una actitud que también se ha visto en izquierdistas de otros países latinoamericanos, que se encuentran bloqueados para condenar a Putin porque creen que el principal enemigo de la humanidad son los Estados Unidos. Por ello, cualquier otro tipo de crimen, desde los cometidos por el Estado Islámico hasta Corea del Norte no merece mayor atención.

Se trata de una visión que ya existía durante la Guerra Fría: esas personas consideraban que la Unión Soviética había logrado consolidar un sistema de bienestar generalizado y aspiraban a que ese sistema tuviera hegemonía en el mundo. Por eso ellos protestaban por la guerra de Vietnam, pero no por la invasión a Hungría o a Checoeslovaquia, que precisamente buscaba encarrilar a los díscolos hacia el camino correcto. Les horrorizaban las violaciones a los derechos humanos bajo Pinochet, pero no las que se cometían en Cuba. El propio Pablo Neruda tuvo una gran simpatía hacia Stalin y cuando éste falleció le dedicó una emocionada oda como si se hubiera tratado de Gandhi.

Es verdad que con la caída de la Unión Soviética, pasamos de un mundo bipolar al mundo unipolar, con Estados Unidos actuando sin ningún contrapeso. De esta forma, invadió Irak sin ninguna justificación y violando todos los derechos fundamentales, sin que la mayor parte de la comunidad internacional se atreviera a protestar. Casi veinte años han pasado y Estados Unidos es mucho más débil que entonces, pero los sectores de izquierda no se han dado cuenta.

Mas bien sienten gran simpatía hacia los estados que desafían a Estados Unidos. Por eso, a algunos peruanos Putin les parece valiente, decidido, seguro de sí mismo. Hay bastante de admiración machista hacia el matón “que sabe hacerse respetar”.

A eso se añade que en el caso peruano el discurso de “mano dura” tiene mucho arraigo en todos los sectores sociales y en todas las posiciones políticas. Por eso la admiración que recibió Fujimori y la frecuente alusión a que “el Perú necesita un Pinochet” como alguien que supuestamente ponía orden en la sociedad.

El hecho que Putin haya invadido un país soberano sin mayor advertencia o justificación tampoco le molesta a quienes tienen un discurso nacionalista, con tintes xenofóbicos. A ellos no les parece incoherente decirse de izquierda y rechazar de manera intolerante a venezolanos o jactarse de odiar a los chilenos.

Naturalmente, el régimen de Putin debería ser mas bien un referente de todo lo que rechaza la izquierda: es un capitalismo desbocado donde una minoría de oligarcas, cercanos al caudillo, acumulan riquezas increíbles sin mayores restricciones. Los peruanos más acaudalados son un ejemplo de discreción y modestia en comparación con la ostentación de los oligarcas putinistas.

Desde mi punto de vista, no han sido los planes de expansión de la OTAN o los conflictos internos de Ucrania los que han motivado la invasión, sino las ansias de poder de Putin. Él no defiende realmente a una minoría prorrusa, no lucha contra el capitalismo ni está buscando proteger a Rusia, sino su propio poder.

En pocos días, Putin ha generado un grave deterioro a su propio país por el aislamiento internacional y las sanciones económicas. Además, Putin ha logrado en pocos días generar una unidad dentro de Europa que no había ocurrido nunca, porque hasta Suiza y Suecia abandonaron su neutralidad para posicionarse en su contra.

En Rusia se vienen produciendo protestas sin precedentes contra la guerra y varios miles de personas han sido detenidas. Pese a ello, algunos izquierdistas latinoamericanos siguen justificando los abusos de Putin, mostrando no solamente ignorancia sino una vergonzosa complicidad. Especialmente, quedan en el ridículo aquellos que decían defender la democracia, la justicia y los derechos humanos. En cierto sentido, es positivo porque se les conoce cómo realmente son.


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Reflexiones Peruanas

Sobre el país en que vivimos y queremos vivir