la gente quiere reformas políticas ya

primer día del tinkuy.  foto: agencia ancina

¿Será éste el último Tinkuy?

Conocer el Perú es todavía uno de los principales retos para los peruanos.

Publicado: 2015-09-16


En estos días, 148 niños de sexto grado de primaria están viviendo una experiencia que marcará sus vidas. Ellos pertenecen a diecisiete pueblos indígenas y junto con tres delegaciones de niños afroperuanos y dos grupos de niños de habla castellana de Piura y La Libertad están participando en el Tinkuy o encuentro de saberes, que organiza el Ministerio de Educación.

Para todos los pequeños participantes, el Tinkuy es una experiencia vital y por momentos abrumadora de conocer otros idiomas y culturas. Los primeros momentos son naturalmente de desconcierto e incertidumbre frente a lo desconocido, pero luego van surgiendo lazos de amistad y compañerismo.

Creo que muchos adultos peruanos necesitaríamos participar en un Tinkuy similar, donde pudiéramos intercambiar ideas y experiencias con aquellos compatriotas que nunca vemos en nuestra vida cotidiana y respecto a los cuales, a veces, solamente existen estereotipos y prejuicios. Ayudaría mucho a comprender mejor el país y a reconocer que nuestra cultura y nuestro idioma son solamente uno en un país tan diverso.

Por ahora, los únicos adultos que tienen esta experiencia privilegiada son los profesores bilingües que acompañan a los escolares. Algunos de ellos, como los que vienen de comunidades secoyas o ikitus han tenido que viajar varios días para llegar hasta Iquitos y tomar un avión hasta Lima.

Como en años anteriores, los niños amazónicos, andinos y afroperuanos participarán en sesiones en Huampaní y compartirán sus experiencias en diferentes colegios nacionales y particulares de Lima. También visitarán la playa, el Palacio de Gobierno y el Parque de las Aguas.

Quizás, ocupados normalmente en dar malas noticias, los medios de comunicación decidan difundir el encuentro y de esta manera más gente conocerá su experiencia. Sería bueno, también, que difundieran que en los últimos cuatro años, el Ministerio de Educación ha realizado una labor extraordinaria en materia de educación bilingüe intercultural. Se han elaborado millares de materiales educativos en idiomas indígenas. Hasta el año pasado, eran libros de lectura o matemática destinados a primaria, pero ya se empezaron a elaborar para colegios secundarios. Para todo ello, el Ministerio también promueve la estandarización y oficialización de los alfabetos indígenas en coordinación con los diferentes pueblos. Se ha elaborado también una serie de libros sobre cultura afroperuana.

El MINEDU no es lo único sector del Estado que ha venido haciendo esta labor: el Ministerio de Inclusión Social, MIDIS, le da especial énfasis a los materiales en idiomas indígenas dirigidos a los padres de familia cuyos hijos participan en programas como Qali Warma y Cunamás.

Otro programa del MIDIS que aborda esta problemática es Pensión 65, a través del proyecto Saberes Productivos, que incentiva a los adultos mayores para compartir sus conocimientos ancestrales con niños y jóvenes. Muchos beneficiarios de Pensión 65 ahora difunden idiomas que parecían en peligro de extinción, como el jaqaru y el kukama (cocama). Ayer mismo se realizó una reunión en Sepahua (Ucayali) para promover el uso de los idiomas que se hablan en dicha comunidad: yine, nahua, matsiguenga, asháninka, amahuaca y yaminahua (Sepahua es una comunidad particular, donde se hablan todos esos idiomas).

Por su parte, el Ministerio de Cultura ha organizado ya ocho cursos para intérpretes y traductores de idiomas indígenas. El último, que concluyó hace unos días en Quillabamba (Cusco), estuvo dedicado especialmente a aquellos participantes que podían tener más dificultades para viajar a Lima. Hace un mes, además, el Ministerio creó el Registro Nacional de Intérpretes y Traductores de Lenguas Indígenas u Originarias.

Paralelamente, otras instituciones también se ocupan del tema lingüístico: este año han sido promulgadas las primeras sentencias en aymara, quechua y awajún, por diferentes magistrados.  Por su parte, RENIEC viene emitiendo actas de nacimiento, matrimonio y defunción en jaqaru y awajún y ha publicado tesauros (listados de nombres) en esos idiomas y en quechua. Está pensando también elaborar un manual especial para la atención del público en diferentes idiomas indígenas como los que ya existen para la Policía Nacional y el Poder Judicial.

Pese a todos estos avances, aún estamos lejos de otros países que reconocen ampliamente su diversidad lingüística. En Bolivia, miles de funcionarios han aprendido quechua o aymara en los últimos meses, en cumplimiento de las normas estatales. La televisión privada boliviana tiene noticieros en ambos idiomas, que muestran la problemática nacional e internacional. En el Ecuador, la página oficial de noticias del gobierno está en castellano y quichua.

El lunes 21 podrán ver a los niños del Tinkuy en el Campo de Marte, para la feria abierta al público que se realizará. Les recomiendo asistir, porque no se sabe si estas actividades se realizarán el próximo año, cuando exista un nuevo gobierno y quizás el Ministerio de Educación tenga otra orientación.

Esperemos que sí, y mas bien el Estado asuma el reto de buscar más Tinkuys en nuestra sociedad. La mayoría de adultos peruanos lo necesitan.


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Reflexiones Peruanas

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