no tenemos planeta B

RP 300: Y van trescientos, pero falta mucho para la meta

Publicado: 2010-04-20

Al llegar a las 300 RP he pensado que para algunos pueden ser un gran mérito, pero en estos  cinco años y medio, Augusto Álvarez Rodrich o Guillermo Giacosa han publicado más de 2,000 columnas, sobre temas muy diversos. En mi caso, prefiero evitar temas como corrupción, escándalos políticos o crímenes de moda. Siento que los lectores están saturados del despliegue mediático al respecto.

Mi opción ha sido presentar aquellos temas vinculados a los derechos humanos que los medios de comunicación masivos no abordan, sea porque no les interesan o los quieren ocultar. A veces esto implica nadar contra la corriente, como referirse a una serie de crímenes que para muchos es preferible negar que estén sucediendo (vean la RP 242, http://reflexionesperuanas.lamula.pe/2009/03/06/reflexiones-peruanas-nº-242-memorias-del-presente/).

También nadar contra la corriente implica ayudar a tener presente que millones de peruanos siguen viviendo en la pobreza, pese a los indicadores económicos, los grandes conciertos, los centros comerciales y los televisores en tres dimensiones (que ya se venden a 13,000 soles). De un país con tantos signos de opulencia, es lógico que la cooperación internacional se esté retirando, pero también esa opulencia es caldo de cultivo de violencia y frustración.

Sin embargo, creo que de todas las RP, las que escribo conscientemente contra la corriente son aquellas en que procuro enfrentar los sentimientos peyorativos que los peruanos acumulamos hacia nosotros mismos, como si fuéramos un país de personas deshonestas, desordenadas y malignas.

Lamentablemente, un nuevo espacio para expresar estos sentimientos peyorativos es actualmente la internet. No sólo las páginas de los principales periódicos peruanos en poco se diferencian de los titulares de los diarios chicha, sino que la mayoría de comentarios publicados son violentos y agresivos, como si la internet fuera un desahogo, pero con la ventaja que uno se puede escudar en el anonimato.

A esto se añade el surgimiento de las que yo denomino páginas de odio, a las que mucha gente se une para denostar a algún político, un actor o un deportista, al cual normalmente jamás han visto en su vida. Por supuesto, suele haber una excusa moral para el odio y la intolerancia: fulanito es corrupto, la otra es racista, el otro es machista. El propio racismo se encubre como libertad de expresión, como se puede apreciar por la página de “defensa del Negro Mama”.

-Esto es irreversible-, me dice un colega de la Universidad, al comentar este deteriorado panorama.

Personalmente, yo pienso que no es así, porque el Perú en el que yo vivo no es tan mala como la que aparece en los mensajes tremendistas de internet. Ustedes habrán notado que varias de las últimas RP tienen ese sentido. Frente a las cadenas que informan sobre nuevas modalidades de robo en Lima, yo sostengo que los niveles de criminalidad han descendido mucho en la vida cotidiana, como me confirman todos mis amigos extranjeros, que pasean por todas partes y felizmente no reciben correos alarmistas.

Frente a frases como “En Lima manejan como animales”, yo pienso que la gente maneja cada vez mejor. Frente a “Nadie respeta al peatón”, yo creo que sí lo hacen, todos los días. y cruzo la pista con más confianza que hace cinco o seis años… Pero a veces pareciera que señalar que algo marcha bien (como las Ordenanzas contra la discriminación o los paraderos para el transporte público) es irritante para quien se ha habituado a pensar que las cosas siempre van a marchar mal.

En el 2004, empecé las RP para hablar sobre racismo y exclusión. Ahora, sin que los otros dos temas hayan perdido su vigencia, creo que la convivencia entre los peruanos y la construcción de una autoestima colectiva se vuelven temas cada vez más importantes.

Por eso es que haber enviado disciplinadamente estos 300 artículos durante todo este tiempo puede sonar mucho, pero para las metas de construir una sociedad más justa y más humana sigue siendo muy poco.

Ahora bien,   escribir las RP es un esfuerzo colectivo, porque en cada una aparecen muchas otras personas, por sus ideas o sugerencias o porque me inspiran con sus acciones. A todos ustedes, muchas gracias por su compañía.


Escrito por


Publicado en

Reflexiones Peruanas

Sobre el país en que vivimos y queremos vivir