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-No deberían cobrar por ingresar a los parques o espacios públicos que la gente pagó con sus tributos y sigue pagando por concepto de arbitrios de parques y jardines públicos.  La Defensoría del Pueblo debe pedir que eliminen el cobro al Parque de la Reserva. En Francia no cobran por ingresar a los Jardines de Luxemburgo, sólo cobran por los museos.   Sino, imagínate cualquier Alcalde decide poner una alucinante pileta en un parque y decide cerrarlo para que sólo vean los que pueden pagar.  Los espacios públicos son eso, del público (Milly Paredes).

 

-Ahora que lo pienso, la arquitectura de los parques de Andrade es democrática, orientada para que todos los ciudadanos los disfruten, contrastando con las monumentales obras de Castañeda, más parecidas a esas obras se construyeron durante el nazismo en Alemania o el fascismo en Italia… No a la propuesta de Castañeda, sí a la de Andrade (Mariela Sala)

 

-La recuperación de espacios públicos se ubica dentro de las formulas de prevención social cuando se piensa en la reducción de la victimización y el temor de las ciudades.
Si no cambia la oferta electoral debería la demanda de la población (Enrique Castro, sociólogo, especializado en temas de seguridad ciudadana).

- Lamentablemente, un proyecto como el Parque de las Aguas, en el que se han invertido cerca de 20 millones de dólares no haya sido evaluado desde el costo/beneficio que le puede traer a la ciudad.   Además, el proyecto ha resultado un fracaso desde el punto de vista inmobiliario.  El valor de los terrenos adyacentes ha disminuido mucho, en buena medida por la gran inseguridad que ahora existe en los alrededores   (Dante Ruiz, arquitecto).

 

-Hace muchos años era la Herradura, luego San Bartolo, Ancón, y otras playitas “very nice”.  Ahora es Asia.   Hay personas que cada vez se alejan mas de Lima, o buscan encerrar o zonificar sus complejos, apartándose, dando la espalda a una Lima que no quieren aceptar o no toleran (Armando Alva).

 

-Aunque no son los únicos, me parece que los principales beneficiados con los espacios públicos bien administrados son los niños y los jóvenes (José Antonio Cruz)

 

-Un incremento de espacios públicos seguros es necesario y obligatorio.  Esperemos que el próximo alcalde -o alcaldesa- de Lima no abandone los espacios públicos recuperados por Castañeda, como él abandonó, por pura conveniencia política, aquellos recuperados por Alberto Andrade. Los políticos deberían pensar en los ciudadanos y no solamente en su propio beneficio (Gianmarco Farfán).

 

-En Piura, los espacios públicos no son bien utilizados: sea porque están mal construidos, sin ningún criterio técnico, porque los construyen sólo con afanes electoreros o porque los abandonan y terminan tomados por delincuentes y drogadictos (Un magistrado de Piura). 

 

-Si bien se esta ganando parques y áreas verdes en Lima, a veces son áreas donde no existen bancas para ancianos o niños.  Eso pasa en San Borja, donde hay parques que no tienen iluminación de noche.   También hay una proliferación de parques cerrados y sin bancas que solo sirven de decoración.  En cambio, el  Olivar sí es un lugar donde se puede apreciar el esplendor del paisaje con calidad de vida (José Alberto Montoya, abogado. Debe decirse que el gran parque Castilla de Lince tampoco cuenta con bancas y está mal iluminado por lo que de noche está casi desierto).

 

-Lamentablemente Castañeda eliminó otras buenas prácticas iniciadas por Andrade: durante su gestión, recibíamos bolsas especiales para reciclar: plástico, vidrio y latas. Una o dos veces por semana pasaba un carrito con música y recogía casa por casa estas bolsas. Esa buena práctica fue desechada por Castañeda.  De otro lado, la Alameda  Chabuca Granda se ha vuelto horrible durante esta gestión municipal y perdió el fin que tenía.  Esperemos que el siguiente gobierno municipal retome las buenas prácticas y respete los espacios públicos gratuitos (Una profesora de la PUCP).

 

-Soy una convencida de que los parques son de todos  y deben mantenerse así como un espacio de la comunidad.  De hecho, luché para que no hicieran una iglesia dentro del espacio reservado para un parque que está por mi casa y después para que no lo cercaran.  Ahora, es uno de los pocos parques de Surco donde cualquiera puede jugar fulbito, descansar bajo un árbol, etc (Una profesora de Surco).

-Uno de los problemas más serios de los peruanos es nuestro pésimo manejo cotidiano del medio ambiente por razones culturales. Por ejemplo, es usual al viajar en micro arrojar la basura por la ventana, como si el ambiente fuera un tacho. Igual pasa con los cauces de los ríos, ciertas zonas costeras y muchos lugares alejados del país, que son convertidos en botaderos informales.  ¿Qué necesitamos los peruanos para cuidar y querer nuestro entorno?   ¿Sanciones duras a los microcontaminadores o educacion intensiva desde el nido hasta la universidad?   Al Estado le toca una fuerte responsabilidad en implementar ambas cosas y promover más estos temas en los medios de comunicación masiva.  Hoy los europeos no arrojan ni un boleto a las calles, pero no siempre fue así (Raúl Chacón, desde La Oroya).

 

-En ocasiones confundimos el respeto a las costumbres con el irrespeto a nosotros mismos y la impunidad para sancionarlo.  En Huaraz, donde la yunsa es una costumbre muy arraigada, años atrás un presidente de Corde Ancash quiso establecer sanciones para la tala del capulí, el árbol que tradicionalmente se utiliza y fue objeto de feroces críticas de la prensa y la población.

En Conchucos, todavía hay gente de “posición” que cree que tener de sirviente una persona con síndrome de Down o algún tipo de retardo es signo de distinción.

En Puno, he sido testigo varias veces de la wilancha que es el sacrificio de una alpaca macho como pago a la tierra: se le abre las entrañas y se le hace mirar al sol, si el corazón sigue latiendo es buen año para las cosechas.  En una ocasión, comenté con algunos dirigentes aymaras sobre lo inconveniente de sacrificar a los mejores reproductores.  La mayoría se sorprendieron, otros estaban en desacuerdo, pero los que coincidían conmigo eran quienes habían salido a otros lugares.

Ninguna cultura es estática, y nada justifica la irracionalidad de cualquier índole, algunas costumbres colisionan con lo que seria ”el buen vivir” y pienso que varias de ellas deben ser puestas en el tapete no por los académicos solamente sino por el propio pueblo: la dignidad debe ser construida sobre la base de nuestra evolución como sociedad y eso nos debe permitir salir del subdesarrollo. Por ahora no queda otra que la educación y la sanción (Gustavo Escobar, desde Huaraz).

 

-En el colegio a mis hijas les hablan sobre el medio ambiente y el reciclaje, pero la municipalidad no tiene ningún programa para reciclar desperdicios, pese a que tiene dinero.  Afortunadamente, nos hemos organizado con todos los vecinos del edificio en que vivo y reciclamos el papel y el tetrapak, llevándolo a un supermercado que está cerca.  Mi esposo y yo no queremos quedar mal con nuestras hijas (una oftalmóloga de San Isidro).

 

-Que me perdonen la expresión, pero simplemente el takanakuy es una práctica bárbara (un abogado de Miraflores)  

 

-Por costumbres como las que tú citas es que en el extranjero nos tildan de salvajes.   En Apurímac, en los takanakuy la policía sólo aparece para separar a los agresores cuando deberían impedir esas peleas.   En Trujillo existe también la arraigadísima costumbre de “celebrar” el cortamonte o yunsa que han traído los migrantes de Cajamarca, pero también se practica en el Club Áncash con la venia de las autoridades ediles y hasta del párroco del barrio (Un periodista trujillano).

 

-La gente tiene que reflexionar sobre sus tradiciones y darse cuenta que hay cosas que valen la pena continuar y cosas que les hacen daño y deben cambiar (un ingeniero alemán).  

 

-A mí me choca que, en un país con tanto alcoholismo, el Estado promueva el consumo de alcohol, organizando celebraciones descontroladas como el Día del Pisco Sour.  Vivo cerca del Parque de la Amistad en Surco y hace unas semanas a las 11 de la noche hubo un montón de gente, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, que salían ebrios del parque, arriesgando su vida en medio del tráfico y haciendo escándalo.  No había nadie de la Municipalidad o la Policía para prevenir o evitar los desórdenes (Un periodista de Surco).

 

-Siempre se puede cambiar, avanzar, mejorar…  La iniciativa de la siembra del árbol es en verdad muy bonita (Moisés Goldez, abogado).

 

-El maltrato a los animales y la tala de árboles son costumbres que deben ser frenadas lo más pronto posible (Daniel Gutiérrez

-Yo cruzo la pista como tú, con mucha seguridad y nunca me ha pasado nada.  Nunca corro, porque es peor, una se puede caer.  A veces, cuando estoy cruzando por una esquina dobla un vehículo en dirección a mí, pero mi mano, como la tuya, los detiene. En mis clases del Touring aprendí que el peatón ha de tener prioridad. La vida es el principal bien a proteger y ni el tiempo ni el dinero justifican arriesgarla.

Ahora bien, cuando manejo bicicleta, por la ciclovía, muchas veces me han insultado.  Parece que movilizarse en bicicleta es más peligroso que caminar en Lima (Milly Paredes).

 

-Me alegra saber que no soy el único y que hago todo eso que haces. A veces mi esposa considera que soy un suicida, pero poco a poco los peatones vamos ganando la lucha.  Te comento que dejé de montar bicicleta por estos motivos, tal vez sea más peligroso que caminar (Fernando Montalbán).

ú, segurísima y tampoco me ha pasado nada. Nunca corro, porque es peor, te puedes caer. En mis clases de manejo del touring aprendí una máxima “peatón tiene prioridad”, es que la vida humana es el bien máximo protegido y ni el tiempo, ni el dinero justifican aventajar a las personas menos cuando los carros dan vuelta en las esquinas y justo coinciden con peatones, aunque te diré que algunos osados meten carro, pero mi mano como la tuya los detiene jaja.
Te quería contar otra experiencia, cuando manejo bicicleta, por la ciclo vía de Av. Salaverry y cruzo la pista, dentro de la ciclovía, muchos conductores me han insultado, gritado porque ellos quieren pasar y yo con mi bicicleta a veces he respondido. Lo cual me lleva a pensar que los ciclistas hasta son menos protegidos, porque como peatón me impongo, pero en mi bicicleta allí si todos quieren abusar…

-Coincido con quienes opinan que no deberías arriesgarte en exceso, pues no hay una cultura de respeto al peatón (con honrosas excepciones, por cierto) y Dios no quiera puedas cruzarte con algún chofer de esos… (Carlos Montoya).

 

-Soy un asiduo practicante del peatonaje.  Algunos amigos, colegas o alumnos creen que es por ahorrarme el pasaje, pero les digo que se trata de un tema de salud, de dejar de lado el estrés y mantenerse en forma.   Cuando estudiaba en la Casona de la Universidad San Martín, en la Javier Prado, siempre iba a las actividades del Colegio de Abogados atravesando el Olivar, que es una de las vías más rápidas y seguras, donde uno disfruta la sensación de paz y  sosiego observando el paisaje. 

También los transeúntes debemos incentivar a los choferes, dándoles las gracias cuando nos ceden el paso.  Yo siempre les hago una venia.  Eso les incentiva para seguir actuando bien.   

Pensar que por no caminar hay pasajeros que rechazan los paraderos y quieren que la combi los deje donde les da la gana (José Alberto Montoya).

 

-Lamentablemente Lima no es una ciudad hecha para los peatones y menos si estos presentan alguna discapacidad.  Muchas rampas para discapacitados, cuando hay, están mal construidas (Dante Ruiz, arquitecto).

 

-Efectivamente, Lima no es una ciudad pensada para el transeúnte, sino para los automovilistas.   Por ejemplo, en la avenida Javier Prado, las mujeres policías sólo dan paso a los vehículos. Varias veces les he reclamado porque dejan esperando cruzar durante mucho tiempo a mujeres embarazadas o cargando niños, así como ancianos o discapacitados. En cambio, estuve en Bruselas y me pareció una maravilla para el caminante, donde todos lo respetan (Miguel Patiño, periodista).

 

-Creo que para un limeño es difícil de vencer ese miedo a los autos.   Ahora vivo en Alemania y por más que sé que los autos se van a detener frente a un crucero peatonal yo sólo cruzo cuando están totalmente detenidos.   Recuerdo que en el Ovalo Gutiérrez me di el susto de mi vida, pues pese a que estaba en el crucero peatonal, algunos choferes no bajaban la velocidad y otros trataban de esquivarme, haciendo maniobras peligrosas para otros autos.

Hace falta que en colegios y escuelas de choferes se insista: EL CRUCERO PEATONAL ES SAGRADO.   Ni siquiera los policías respetan este principio mínimo de supervivencia, orden y respeto (Rocío Joo, desde Alemania, a la que invitaré a pasear por el Ovalo Gutiérrez cuando vuelva a Lima).

 

-Es una experiencia especial caminar con peruanos en alguna ciudad europea, porque ellos se muestran muy desconfiados cuando cruzan la pista y los veo saltar como conejitos.   Toma su tiempo hasta me crean que no hay peligro y que todos respetan los señales del trafico (Kathe Meentzen, alemana).

 

-¿Recuerdas que hace unos años había un semáforo controlado por los peatones entre Camino Real y Miguel Dasso?   ¿Por qué sería que solamente instalaron uno?  (Walter Twanama).

 

-Caminar es la actividad física más democrática y económica que nos queda en Lima. Ojalá que el alcalde Castañeda no nos quite ese placer con su obsesión por llenar lima de obras faraónicas como by pass.  Cada vez que veo una de éstas me pregunto cómo hará un anciano para cruzar la pista.

Añado otros recorridos recomendables: parque Castilla, Campo de Marte, parques de San Borja, Surco y Pueblo Libre, malecones de San Miguel y Magdalena.  ¡Hagamos una revuelta pacífica de los peatones! (Gonzalo Falla).

 

-¡Yo no sabía que lo que yo hacía siempre era peatonaje!  ¡Lo seguiré haciendo!  (Una funcionaria de la Defensoría del Pueblo).

 

-¡Comenzaré a poner en práctica el peatonaje! (Cynthia Silva)

Me sucede en el Ovalo Gutiérrez, en San Miguel o en una esquina de Lince. Ningún semáforo a la vista. Ningún policía. A veces, las franjas blancas del crucero peatonal son la única protección para este indefenso peatón. Generalmente, ni siquiera eso existe. A media cuadra de distancia se aproxima un vehículo. Yo comienzo a cruzar, sin correr, pero caminando con seguridad. Luego de unos pasos, volteo hacia el automóvil y levanto la mano haciendo la señal de alto. El chofer aminora la velocidad. Yo entonces cambio la señal, levantando el pulgar hacia arriba, como agradecimiento, y termino de cruzar la pista.

-Algún día te van a matar –me dicen algunos amigos.

-Lo hago todos los días y hasta ahora no me han matado –les contesto -. Esto se llama “peatonaje”.

Esta palabra es un neologismo inventado por mi amigo, el chef Carlos del Pozo, para referirse a mi forma de caminar, con seguridad y sin mayor temor frente al prójimo, por más que maneje una combi, un tico, una 4×4 o una movilidad escolar. El peatonaje, que también podríamos llamar caminar asertivo, implica también cruzar las pistas solamente por las esquinas, usar los puentes peatonales, nunca torear automóviles. Es decir no ser ni imprudente ni timorato.

Pero hacer peatonaje implica también disfrutar una caminata. De hecho, en una ciudad plana, donde los temporales, la nieve, los rayos o el viento son, hasta ahora al menos, fenómenos exóticos que sólo se conocen por viajes o películas, salir a caminar debería ser una actividad cotidiana.

Para quienes creen que caminar por Lima implica exponerse a asaltos y contaminación, yo he encontrado decenas de rutas apacibles. Entre todos estos recorridos hay especialmente tres donde hasta el más paranoico de los limeños puede sentirse seguro y además disfrutar de una excelente contemplación de la naturaleza.

El primero es el Olivar de San Isidro, donde he caminado desde que aprendí a hacerlo y por donde suelo pasear a toda hora (a medianoche es realmente mágico). El segundo recorrido técnicamente no está en Lima sino en el Callao: son los malecones de La Punta. En la Arenilla, es especialmente relajante contemplar las aves migratorias, desde las bancas o las glorietas instaladas para ello. El tercer recorrido es el más largo de todos, pero no es necesario hacerlo completo: son los parques de la bahía de Miraflores, desde el María Reiche hasta el Domodossola, que está pasando Larcomar. dsc02051En esta época del año, claro, existe además la tentación de bajar a la playa por alguno de los puentes peatonales.

En las dos últimas rutas el caminante ni siquiera debe preocuparse por los automóviles. En el Olivar, hay muchas señales para dar preferencia a los peatones y unos rompemuelles tan grandes, que yo ya no hago la señal de alto: simplemente paso y saludo a los automovilistas detenidos con una ligera venia.

Yo me acostumbré a hacer esa señal, hace unos años, cuando acompañaba a caminar a mi papá, para que los choferes se dieran cuenta que estaba cruzando la pista con una persona anciana.

Así comprobé que es falso el mito de que los choferes limeños son individuos sádicos, que se deleitan correteando transeúntes. De hecho, muchos peatones parecen convencidos que los choferes quieren matarlos y, cuando un conductor se detiene para cederles el paso, simplemente no se atreven a cruzar.

Ahora ya no llevo a pasear a mi papá, porque su enfermedad de Parkinson ha ido avanzando, pero ha quedado en mí la confianza en que los automovilistas se detendrán cuando me vean cruzar y, en realidad, cada vez es menos frecuente que tenga que hacer la señal de alto.

Por ejemplo, el jueves pasado, en la Arequipa, antes que yo alzara la mano, un conductor de combi me hizo un gesto amable para que yo cruzara. Alcé el pulgar, sonriente, y en eso escuché, detrás de mí, la temerosa voz de una anciana:

-¡Estoy cruzando gracias a usted!

Como no todos pueden hacer peatonaje, sería fundamental que las autoridades solucionaran algunas carencias, estableciendo más calles peatonales, como ha sucedido con el jirón Trujillo y ensanchando las veredas, como han hecho en Schell y La Colmena. Otra medida urgente es instalar semáforos en zonas de alto peligro peatonal como la entrada del Hospital Rebagliati, el mercado de Lince o la esquina de Ripley en Miraflores. En algunas intersecciones, podría pensarse en semáforos que funcionan cuando los accionan los propios peatones, como funcionan en otros países.

Entretanto, a quienes están físicamente aptos para darse una vuelta, les invito a hacer peatonaje. En los recorridos más apacibles, podrán contemplar olivos, pelícanos o atardeceres. En los otros, tendrán la oportunidad de saludar con el pulgar en alto a los automovilistas y además la satisfacción de sentirse seres con derechos. En ambos casos, lo pasarán muy bien, se lo aseguro.

-Con este acuerdo plenario, el Estado no hace más que aceptar la redondez de la tierra.  Con o sin leyes, las Rondas ya venían administrando una justicia, que no será perfecta siempre, pero sí es accesible y pacificadora, por tanto mejor que la que el Estado proporciona.

Ahora que trabajo cerca de Juntas Vecinales y las he visto abordadas, castradas y poseídas por la PNP o las Municipalidades, encuentro en las Rondas un modelo a adaptar en todo el país (Lizardo La Rosa, sociólogo).

 

-Antes no conocía bien el significado de justicia restaurativa, pero gracias a nuestras discusiones de aula, comprendimos su importancia y su necesidad en las zonas rurales, donde no hay otra alternativa para la solución de controversias y conflictos, sin que existan además, los velados intereses estatales (José Alberto Montoya, abogado).

 

-Efectivamente, son un avance las conclusiones de este Acuerdo Plenario de la Corte Suprema que dan una salida a la criminalización de las rondas, el desconocimiento de sus prácticas de justicia y el enfrentamiento con el Estado.  Hay que saludar a magistrados como César San Martín y Duberli Rodríguez,  que han promovido este Acuerdo.  A estos avances se suma la reciente creación de la  Escuela de Educación Intercultural en el seno de la Corte Superior de San Martín que tiene entre sus miembros a varios dirigentes de federaciones nativas (José Regalado, abogado, coordinador de PROJUR)

Pese a la reciente confirmación de la sentencia contra Alberto Fujimori, la mayoría de peruanos sigue asociando al Poder Judicial con corrupción e impunidad.   Sin embargo,  también es posible encontrar decisiones judiciales que reflejen un genuino interés por los derechos humanos de los peruanos más olvidados.

 

En noviembre pasado, los magistrados de la Corte Suprema se reunieron para debatir un Acuerdo Plenario,  es decir, dictar lineamientos de interpretación obligatoria para el Poder Judicial y, esta vez, el tema fueron las rondas campesinas y su competencia para administrar justicia.

 

Me perdonarán quienes ya lo saben, pero nunca está demás aclarar que las rondas no tienen ninguna relación con la lucha antisubversiva ni son ronderos los integrantes de los Comités de Autodefensa, que suelen participar en los desfiles militares.  Las rondas campesinas se formaron en Cajamarca en 1976 como turnos de vigilancia frente al abigeato y con el paso de los años se han expandido a otros departamentos y también han expandido sus funciones: además de velar por la seguridad, también administran justicia, promoviendo la paz social en las zonas rurales.

 

La justicia rondera está basada en la reintegración de la persona a la sociedad, siguiendo principios similares a la llamada “justicia restaurativa”, es decir procurando solucionar el daño causado a la víctima y que el infractor se arrepienta.

 

Sin embargo, en la mayoría de casos no existe un  culpable: son conciliaciones en conflictos de límites, deudas, herencias o problemas familiares.  En estas situaciones, se busca solucionar el asunto de fondo y restablecer la armonía entre los involucrados y todo el caserío.   Las decisiones se toman de manera colectiva, promoviendo que las personas involucradas estén de acuerdo. 

 

El artículo 149 de la Constitución de 1993 reconoció a las autoridades de las comunidades campesinas y nativas la facultad de administrar justicia, según su derecho consuetudinario, “con el apoyo de las rondas campesinas”.  Esta redacción, que no reconocía claramente esta facultad a las rondas, se debió a que en esos años eran confundidas con los Comités de Autodefensa.

 

Por eso, durante los siguientes años, siguieron los procesos contra las rondas campesinas: si administraban justicia, se les denunciaba por usurpación de funciones y si detenían a una persona se les acusaba por secuestro.   En los últimos años, los juicios a los ronderos han aumentado mucho debido a que varias empresas mineras, en Cajamarca y Piura, suelen denunciar a los dirigentes que se oponen a la contaminación de sus tierras.  Muchas veces los ronderos eran llevados a la misma prisión donde se encontraban delincuentes que ellos habían sancionado (Véase por ejemplo http://www.lainsignia.org/2005/julio/ibe_028.htm)

 

Afortunadamente, el reciente Acuerdo Plenario señala que las rondas campesinas sí tienen la facultad de administrar justicia, por lo que ya no son admisibles las mencionadas denuncias.  “Mas bien habría que denunciar a los jueces y fiscales que pretendan asumir problemas que una ronda ya ha resuelto” señala un magistrado de la Corte Suprema: el artículo 18 del nuevo Código Procesal Penal establece que no es posible iniciar procesos en aquellos casos en que intervino la jurisdicción comunal.    

 

El Acuerdo Plenario además, precisa que el cumplimiento de los derechos humanos es  condición fundamental para las rondas.  Hay que aclarar que en ellas existe mucha mayor consciencia de derechos humanos que en otros sectores rurales.   No hay prácticas culturales tan terribles como el charaje o el takanakuy ni los azotes rituales a niños.  Precisamente, gracias a las rondas no hay desbordes sociales como linchamientos.  La principal sanción, la cadena ronderil, implica que la persona pase unos días rondando en diferentes caseríos.  Sin embargo, a veces, para lograr que una persona confiese, sí ha habido prácticas crueles o humillantes. 

 

 “La mayoría de ronderos ha ido a capacitaciones sobre derechos humanos y no comete estos hechos”, dice un dirigente de Cuyumalca, cerca de Chota, donde se formaron las primeras rondas.

 

Las rondas surgieron para que los derechos humanos tuvieran vigencia en aquellas zonas donde ninguna autoridad estatal se ha preocupado por promoverlos.  Sin embargo, como en todo el Perú, ésta es todavía una tarea inconclusa.   Una prioridad es enfrentar el machismo existente y reconocer los derechos de las mujeres, sobre todo frente a la violencia familiar. 

 

Esperemos que ahora el Ministerio Público, el Poder Judicial y la Policía Nacional concentren sus energías y recursos en los verdaderos delincuentes y no en los ronderos. 

 

Entretanto, esta noche, como todas las noches, para miles de campesinos, significará largas horas cumpliendo el turno de ronda, atentos frente a abigeos y merodeadores.  Es un desgaste físico, un sacrificio, pero al menos ahora tienen la esperanza de que el Estado ya no los procesará por buscar la justicia para su pueblo. 

 

A los ronderos que promueven los derechos humanos, como siempre, va toda mi admiración y a los magistrados de la Corte Suprema que impulsaron el Acuerdo Plenario, todo mi agradecimiento.

 

Es mejor no usar la expresión “desastres naturales”.  Se le hace con ella un favor al gobierno (Carlos Saldarriaga).

 

En  Pisco, he sido testigo de cómo las autoridades responsables en la tan mentada reconstruccion,  sólo han construido con material noble las fachadas de las casas destruidas, para ocultar el desastre, pero detrás de esas paredes siguen la miseria, el abandono y la destrucción.

Después de tanta viveza y sinvergüencería, manteniendo abandonados a los damnificados del 2007, la gente del gobierno se ha ido a Haití a mostrarse como grandes donantes, solidarios con otro pueblo en desastre (Un abogado)

 

Este invierno es uno de los fríos de Holanda; ha nevado como nunca y las
temperaturas son muy bajas. Sin embargo, las familias tienen reservas de alimentos y toman medidas por si el frío arrecia, mientras las autoridades también toman medidas para enfrentar el problema. Debemos tratar que en el Perú haya también esa idea de prevención y acción, una toma de conciencia de nuestras vulnerabilidades y de la necesidad de estar preparados para cualquier eventualidad.   Todos,  desde la casa, la
escuela, la universidad, la iglesia, la biblioteca y demás lugares públicos y privados tomemos oportunamente nuestras previsiones y podamos hacer frente a cualquier desastre   (Una profesora de la Universidad Católica)

 

Me llamó la atención cómo los turistas extranjeros atrapados generaron soluciones al problema: se organizaron, racionaron alimentos, realizaron un censo para el rescate.  Todo ello nos revela las dimensiones que alcanzan las sociedades que saben que el desarrollo no solo es infraestructura sino tener ciudadanos preparados (Un diplomático).

 

Acá en el Cusco hay gente que ha construido su casa exactamente al lado del río, violando todas las normas legales.  Ellos dicen que no son invasores y que tienen un proceso judicial en marcha.  Ni la Municipalidad ni el gobierno regional han intervenido antes ni ahora, pese a que no es un sitio apto para viviendas.

De otro lado, hemos tenido varios días sin agua en las casas y ahora que por fin ha vuelto, hay decenas de niños y jovencitos jugando irresponsablemente con agua, con el pretexto de los carnavales.  Me da tanta cólera.  ¿Dónde estarán sus irresponsables padres?   No sé qué tipo de desgracia esperamos para poder tomar algo más de conciencia. (Una abogada cusqueña)

 

En el Perú, debido a nuestra geografía, nuestra ubicación en una zona sísmica y por los próximos efectos del cambio climático, debemos estar preparados.  Si el Estado no actúa, nos pasará lo de Haití, que ha terminado ocupado por la ONU y Estados Unidos.  No olvidemos tampoco que el país lo hacemos todos, no sólo el gobierno. Eduquémonos para los retos que se vienen. (Carlos Quiroz)

 

Conozco mucha gente que estaría dispuesta a convertirse en voluntarios para aplacar estos desastres, pero no sé si sea Defensa Civil quien podría canalizar este tipo de trabajo  (Janeyri Boyer).

 

Seria genial disponer un servicio civil antes que un servicio militar, ese tipo de organización ayudaría mucho (Jonathan Gamboa). 

 

-La Sociedad Nacional de Minería y Petróleo ha dispuesto expulsar a la empresa Doe Run por sus constantes prácticas contra el medio ambiente que han afectado a la población de La Oroya. 

 

-El grupo Romero sufrió un revés en San Martín pues la Dirección Regional de Agricultura dispuso paralizar sus actividades en Barranquita.  Sacerdotes y religiosas que apoyan a los campesinos enfrentados con el grupo Romero han sufrido múltiples amenazas.

 

-La Embajada del Perú en Bolivia ha editado una selección de poemas de César Vallejo en aymara, como un reconocimiento a la diversidad lingüística de ambos países y un aporte a la integración binacional. 

 

-AIDESEP ha dispuesto entregar 5,000 dólares a cada una de las familias de las personas muertas por la policía el pasado 5 de junio: el campesino cajamarquino Florencio Pintado, los indígenas awajún Romel Tenasoa, Genaro Chijiap, Jesús Carlos Timías, Jausito Mashigkash, Felipe Sabio César, así como Jorge Ángel Pozzo, Abel Ticlia, Alejandro Salazar y Porfirio Coronel, fallecidos en las ciudades de Bagua y Bagua Grande.

 

-Después que 32 obreros han sido asesinados en trece meses por las mafias de construcción civil, el Ministerio del Interior ha anunciado que enfrentará este problema.

 

-La Municipalidad de San Isidro ha dispuesto el cumplimiento de la norma que restringe al 10% el espacio para fumadores en los locales que se encuentren en el distrito y elevar las multas para quienes vendan cigarrillos a menores de edad.  Esperemos que otros distritos sigan este ejemplo.

 

-Al respecto un lector nos indica: “Se hace mucho para enfrentar el tabaco, pero el alcohol causa mucho daño y no se toma mayores medidas para enfrentarlo”.

 

-La empresa REPSOL puede ser severamente sancionada por publicar un aviso discriminatorio, pues solicita empleados menores de 30 años en abierta violación a la Ley 26772.

 

-Agradecemos a las empresas Delcrosa, Frutas Golden, Grupo Vega y SILSA por la publicación de nuevos avisos sin requisitos discriminatorios, así como a la FENACREPS por su compromiso de no volver a hacerlo. 

-De ser cierto que la piratería hace posible el acceso a determinada información, Lima sería una ciudad cultísima (Un abogado, contrario a la piratería).

 

-No encuentro ningun conflicto moral en usar copias de libros, cd, programas o etc, porque lo último que tienen las empresas que los comercializan es reparos morales.  Si los piratas copian uno de mis libros y lo venden por las calles, de veras me sentiría orgulloso de ello.  El conocimiento producido por el humano es de todos.  Lo demás son trabas (Alexandro Saco).

 

-En los cines de Miami aparecen unos spots dirigidos a los jóvenes y a las personas de raza negra con el mensaje: La piratería es un delito. Hasta ahora se encuentran en algunas tiendas CDs de música por más de $15 dólares, lo cual es absurdo si un CD en blanco cuesta apenas algunos centavos de dolar.  Las películas en DVD han bajado de precio de manera ostensible, pero aún así yo prefiero visitar una tiendita cerca de mi casa que supuestamente alquila videos a $3.00, pero que en realidad venden copias a $5.00.  Ahora, con el nuevo alcalde, tienen que ser más solapas, esperando que pase la tormenta “moralizadora” (un amigo peruano desde Miami).

 

-Yo participé en la elaboración de una publicación, con la finalidad de obtener recursos económicos para una buena causa y dio la casualidad que en Azángaro encontré nuestra publicación pirateada.   Me sentía muy mal por todos nuestros sacrificios, gastos en papel, impresora, tiempo… pero me sentía contenta porque encontrar tu publicación pirateada significa que es buena y además vendible, sino no la piratearían.

De otro lado, en la Universidad me ha pasado algo parecido con mis cuadernos, en los que yo me esmeraba mucho.  Una vez, en un curso donde solamente conocía a cuatro personas, entro al examen y toda la clase tenía mi cuaderno enteramente fotocopiado.  Por eso, dejé de prestar cuadernos. (una abogada de la Universidad Católica).


-”Llévalo…. No lo vas a encontrar en ninguna parte”.  Recuerdo mucho esta frase de uno de los vendedores de casettes de música de la Nueva Trova, que en 1982 te esperaban en el paradero de la universidad.   En ninguna “disco tienda” de la época podía entonces conseguir la musica de Silvio, Pablo, los Feliú, Sara Gonzales, Torres, Irakere, Frank Delgado.  Gracias a esos vendedores pude acceder a la Nueva Trova cubana, argentina, brasileña, chilena y peruana.  En esos años no se usaba aun el mote de “piratas”. Simplemente eran patitas que te conseguían esta música y estaban en la puerta de la PUCP, bajo las escaleras de la San Marcos, a la puerta del Caballo Rojo y a veces cerca del Cine Colón en la Plaza San Martín.

Mal o bien grabados, estos casettes me dibujaban los escenarios en los que imaginaba a la Negra, a Cabral, a Cortez, Gieco, Sui Generis y a la Junaro y unos patitas que tocaban chevere y se hacian llamar Kjarkas. Tambien Chico Buarque, Elis Regina, Vinicius, Jobim, Milton Nascimento…..

Había grabaciones peruanas en vivo del Kiri Escobar, Andrés Soto, Tiempo Nuevo, Alturas, Vientos del Pueblo, Dúo Adagio, que se presentaban en el Museo de Arte o en el Teatro Arequipa.  Y todavía hoy no se difunde esa música como debiera hacerse.

De casualidad accedí a una pequeña filmoteca de la CCP, en la que unos amigos cometieron el pecado feliz de “piratearme” un video sobre el Sicla, ¿recuerdas?, esa reunión de artistas latinoamericanos convocada por el joven Alan Garcia en 1986, mucho antes que Juanes tuviera una idea parecida. Ya lo puse en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=t2C3V1V5U70&feature=PlayList&p=135FBCF27D4EA237&playnext=1&playnext_from=PL&index=16

…. Vas a empezar a encontrarlo en muchas partes. (Lizardo La Rosa).

 

-¡Es impresionante la falsedad de nuestros dirigentes políticos, que se empeñan en proteger las ganancias de las industrias del entretenimiento!  Y seguramente tendrán ellos mismos grandes colecciones de piratería en sus casas. 

En mi ciudad no hay cines, y si le recomiendo a algún profesor de colegio o universidad que trabaje con sus alumnos Avatar implica que deberá comprar la versión pirata.  Acá nos reunimos con amigos en la casa del que tiene la televisión más grande, aunque algunos ingeniosos microempresarios han inventado unas cabinas especiales.   ¡Pero el Estado peruano nos criminaliza por no darle a Cameron unos centavos más de los cientos de millones de dólares que ya viene obteniendo!  

Afortunadamente, el propio Estado no pone ningún interés en hacerlas cumplir, lo cual evita desgracias personales, pero aumenta el descrédito de las leyes.  Sería bueno que nuestros representantes políticos hicieran un esfuerzo por representarnos y mejoren mas bien el acceso de TODOS y TODAS a la cultura, en letras, música y video  (Un funcionario huanuqueño).

 

-En relación a los videos piratas, me parece justificable, porque la piratería cubre un vacío que no es llenado por los distribuidores oficiales.  Respecto a los libros, en el Perú, determinados libros -preferentemente los importados- son caros. Y dentro de estos libros importados hay que distinguir varios casos.

 

Hay libros que se consumen básicamente en el ámbito académico, mediante las fotocopiadoras de las universidades. Lo que hace un pirata es competir con la fotocopiadora y quizás ofrecer un producto con valor añadido al empastarlo.

 

De otro lado, hay obras literarias leídas por una minoría de personas y, como son tan pocos, el precio es muy elevado.  No se importan demasiados Almudenas Grandes, o Murakamis.  En este caso, yo no creo que la gente los leería si bajaran de precio, porque en realidad pocas personas están interesadas en estos libros.  Por eso nunca has visto a Murakami pirateado.

 

Los libros que más se venden (y se piratean) son aquellos fáciles de leer: Harry Potters y Códigos da Vinci, autoayuda, Coelho, ladrones de quesos, El Dedo Meñique o las predicciones de Jossie Diez Canseco.   Muchos de esos libros se venden entre 15 y 20 soles. Los de mayor precio se venden igual y hay gente que los compra sin chistar, porque vienen precedidos de enorme publicidad.   

 

Al respecto, un amigo escritor me dice que la piratería, lejos de favorecer la cultura, la termina aplastando, porque nos confina a leer solo aquellas cosas que los piratas creen que el peruano promedio quiere leer. 

 

Es cierto que a nuestros editores lo que les falta es mucha creatividad para poner libros económicos al alcance de todos.  Yo postulo por ejemplo que frente a la piratería debería pensarse en libros de bolsillo, de formato pequeño y económico, que permitiría pagar las respectivas regalías y mantener los precios bajos (un empresario dedicado a la venta de libros).

Para algunos observadores, el nuevo Wong ubicado en el Cono Norte es el mejor símbolo de la prosperidad de esa parte de Lima… y de la pérdida de los prejuicios que muchos empresarios tenían hacia sus habitantes. 

 

Hasta hace poco, las inversiones privadas en la zona se concentraban en el exitoso Megaplaza, al cual a tantos amigos he llevado a conocer, dejando que se queden aturdidos entre los compradores de Saga Falabella y Sodimac, more…